RETOQUE

RETOCADOR FOTOGRÁFICO | RETOQUE FOTOGRÁFICO PROFESIONAL

 

El retoque consiste en un conjunto de sofisticadas técnicas y procedimientos digitales que permiten la modificación de una imagen.

Aunque retocar imágenes y jugar con ellas se ha convertido es un hobby extendido, las técnicas utilizadas –y los resultados obtenidos- en un estudio profesional son radicalmente distintos. Hoy en día forma parte intrínseca de la industria de la imagen en general, y cualquier persona involucrada en el sector sabe que, más que una buena inversión, es una necesidad, una prioridad en el flujo de trabajo de la imagen.

EDICIÓN DIGITAL DE IMAGENES

 

Más allá de disimular o enfatizar las peculiaridades físicas de los famosos, el retoque fotográfico se ha convertido en el eje de la fotografía comercial y publicitaria. Las razones son de peso: abarata considerablemente los costes, reduce notablemente los tiempos de producción y permite obtener imágenes que hubiesen resultado extremadamente difíciles de realizar, cuando no imposibles.

RECUPERACIÓN DE FOTOGRAFÍAS DAÑADAS

La reconstrucción de fotografías dañadas o deterioradas conlleva la utilización de unas técnicas muy específicas. No se trata de eliminar arañazos de modo que no sean visibles en Internet, arreglar fotografías requiere que los resultados permitan no solo volver a imprimirse, sino realizar ampliaciones superiores al original.

REDUCIR COSTES

Algunas fotografías sencillamente no podrían ser realizadas -con unos costes razonables- sin el uso del retoque, ya que de otra manera estos serían desproporcionados. Por ejemplo, si nos encargan fotografiar a un repartidor de pizzas entregando el producto en una isla solitaria, o el cliente está dispuesto a gastarse una millonada en la realización in situ, cosa poco probable, o realizamos un montaje fotográfico.

Por otro lado, el retoque se hace necesario en multitud de fotografías en las que el componente fortuna intervenga de una manera negativa y decisiva. Es el caso de una sombra mal calculada, un brillo no detectado, un componente no deseado en el escenario de la imagen o un simple mechón de cabello en el sitio menos indicado.

Si a eso le sumamos que en muchas ocasiones la imagen es sencillamente irrepetible, o que resultaría costosísimo repetirla, hace que el retoque fotográfico se haya convertido en pieza fundamental del proceso fotográfico.

LA IMAGEN FINAL SIEMPRE MEJORA

No importa el esfuerzo humano y económico realizado en una campaña, el tiempo invertido en ella o lo profesional que sea el equipo de peluquería y maquillaje. Siempre podremos mejorar el resultado final de una manera significativa.

CUANDO EL CLIENTE CAMBIA DE OPINIÓN

 

¿Qué ocurre si en el último momento y cuando todo está listo, el responsable decide cambiar el color de la ropa de la modelo?, ¿y si cambia de opinión respecto a la forma del escote?. ¿Qué hacemos si el cliente sencillamente cambia de opinión en el punto de no retorno? En estos casos el retoque no solo nos puede salvar la sesión, sino también evitar que perdamos al cliente. En postproducción no solo cambiaremos el color de la ropa, sino la ropa misma.

HISTORIA DEL RETOQUE

 

El retoque fotográfico ha existido siempre. Antiguamente se retocaba pintando directamente en la emulsión fotográfica, consiguiéndose los efectos más espectaculares mediante procesos de exposición múltiple y con laboriosas técnicas de cuarto oscuro.

 

Con la llegada de la fotografía digital las fotografías se retocan mediante potentes progamas de edición, como Adobe Photoshop y otros.

 

Sin justificar en absoluto el uso exagerado, y muchas veces innecesario, que del retoque se realiza hoy en día, también hay que desmitificar la falsa idea de que los grandes de la historia de la fotografía no utilizaron los medios de retoque que la técnica del momento ponía a su alcance. El retoque y el montaje fotográfico siempre han estado ahí y siempre han formado parte de historia de la fotografía.